Lo curioso de tu comentario es que calificas a las chicas del catálogo como “normalitas”, pero al mismo tiempo admites que no conoces a la mayoría de ellas ni has tenido una experiencia con ellas.
Además, comparas perfiles privados con personas que se promocionan de forma masiva y permanecen disponibles permanentemente. Son mercados completamente distintos.
Y sobre el tema del precio, el mercado siempre ha funcionado igual: algo vale lo que alguien está dispuesto a pagar. Si una persona considera que 170.000 es suficiente para sus expectativas, perfecto. Si otra prefiere invertir 400.000, 1.000.000 o más en un perfil diferente, también es válido.
Lo que no tiene mucho sentido es afirmar que un perfil no vale su tarifa simplemente porque a ti no te interesa pagarlo. Bajo esa lógica, tampoco tendrían sentido los hoteles de lujo, los restaurantes exclusivos o cualquier servicio premium.
Al final, nadie está obligado a contratar nada. Pero descalificar a mujeres llamándolas “normalitas” mientras se juzga su valor únicamente por una foto sí parece una conclusión bastante apresurada.