Tuza tuza mía, fue con la segunda ss con la que estuve.
Fue en el apartamento segundo piso en la 72 con 41. Había ido por una pero estando allí pasó delante de mi una petit, pelo corto, cara fileña con una batica roja diablo

. Una cola parásita recién entrada a los 20, sin barriga, senos medianos, pensé que estaba alucinando pero era real. Enseguida monté mi pataleta con la madame y me la cambió por módicos Díez mil pesos.
En el cuarto fue muy familiar, como si me conociera y a la vez estaba un poco atemorizada porque según me dijo era su primera semana en el oficio.
No valí verga, me vine a los cinco minutos. Es que uff le agarré esas nalgas firmes, sus senos medianos estaban enteritos. Le acaricié los tatuajes en uno de sus muslos, la puse a abrir las piernas y me mostrará todo, María, eso era un espectáculo. A los cinco minutos se reventó la tubería sin nada que hacer.
Me dijo que no me preocupara que si le daba diez mil más tendría otra oportunidad. Así fue, otro polvo caliente y fueron otros 15 minutos más jaja. Estaba muy novato en esto. Ya eso no me pasa.
Volví a los días y la madame me dijo que el marinovio la sacó bruscamente de ahí con severo escándalo. Ella me había contado (porque hablamos más de lo que culiamos) que su novio la maltrataba y que en parte ella empezó en ese trabajo. Me dijo que el novio creía que ella trabajaba en el almacén de abajo en es ese edificio, y esa fue embarrada y se lo dije, y el man llegó a buscarla y no sé cómo dio con que ella no trabajaba abajo sino arriba.
Casi lloro de la rabia y lo ardido que estaba por no poder culiarmela de nuevo y echarle un buen polvorete, ya ya había comido genjibre, había ido al gimnasio y estuve en abstinencia esa semana. Pero bueno. Fue mi primera tiza pero tuza tuza por primíparo.