Imagínense un polvo de un millón de pesos, lo que se la paga a la pelada y el comparendo. Lastimosamente a las residencias toca cancelarlas por un buen tiempo. El otro día vi a un señor de Cali dueño de moteles proponiendo protocolos para poder abrir, pero por más protocolo que tengan jamás se va a poder cumplir con distanciamiento social. Lo que es bares, discotecas, gimnasios, moteles, residencias y restaurantes los van a joder por un buen tiempo más.