--- Atributos Personales
1) Nombre de la Escort: Katalina
2) Estilo de Trabajo: Trabaja Independiente a Domicilio, Pero se junta con otras chicas por el Centro
3) Edad: sobre los 30 años me dijo que tenía 25
4) Color de Piel: trigueña clara
5) Estatura: como 1.65 aprox.
6) Cara: Es atractiva, labios carnosos, mirada perversa
7) Senos: Pechos grandes, tiene goma pero se sienten ricas, bien puesta
8) Cola: Redonda y grande, está firme, pude darle nalgadas y se mueven bien, igual son un espectáculo saca leche cuando está en posición de perrito.
--- Otros Detalles
9) Aseo personal: Bueno, estaba recién duchada, igual entró al baño, pero no tardó, yo si entré un poco más de tiempo.
10) Calidad del Oral: regular, fue breve, tiene buena succión, pero fue con forro y buscando endurecer nada más.
11) Tarifa: 70 mil pesos chilenos la hora, cerca de 240mil pesos colombianos
12) Lugar del Encuentro: Fuimos al íntimo de San Antonio, cerca del metro Santa Ana
13) ¿Es como las Fotos?: Si, pero no es la misma, igual es atractiva y de buen cuerpo
14) Calificación Final del Servicio: 8 de 10
15) Comentario General: Conversé con la chica, me dice que es independiente, pero que la chica de la foto es una amiga que no estaba disponible en el mometno, me dijo que me podía atender, entonces le pedí que me mande una foto de ella para verla, entonces quedamos en vernos en el hotel, yo la esperaba en el sitio, pero solo le revelé que era yo hasta poder comprobar que era ella y no otro cambio.
16) Teléfono y/o Enlace Web del Anuncio:
https://cl.sexyeroticos.com/#contactos-san-miguel/76185/
Este fin de semana acudí con esta chica, se publica en San Miguel, pero recibí si atención en el centro porque da atención a domicilio, se llama Katalina, es chilena, coordinamos una hora y ya en el motel luego de verla reservé y pasamos a compartir, la chica es agradable, te trata como si fuese una novia, se viste sensual con vestido corto y se pone la lencería y ropa de escort solo cuando está en la habitación, pasamos de la mano como novios, o pololos como dicen en Chile y ya adentro le di unos besos y pasé a darme una ducha.
Al salir, me esperaba en lencería de mallas sin la parte de abajo, inició con unos masajes y algo de masturbación, luego, me puso el forro y comenzó con el mamón, fue cariñosa en todo momento, risueña y con una mirada perversa y penetratante, le gusta hacer miradas a los ojos, como tratando de seducir, luego que me puso bien duro, se subió y comenzó a cabalgar, es buena, pero los movimientos son suaves y con lo rico y redondito que estaba su culo esperaba verla más estilo hard core, igual lo disfruté, le acaricié hasta donde no le da el sol y la penetré bien rico entre gemidos, los hace suaves en todo momento, sin exagerar y lo que más se siente es su respiración que parece estar excitada en todo momento.
Estuvo unos minutos sobre mí y luego se puso en posición de perrito, ahí le di bien rico con par de nalgaditas y unas ganas terribles de echarle la leche, por lo que cada cierto tiempo sacaba y le daba besitos y chupadas en el culo para tratar de reducir la presión de la leche que quería salir, pero fue inevitable, luego de unos minutos la abracé cogiéndole una teta mientras le pasaba la lengüita por la espalda y de ahí terminé descargándome completico, una parte en el condón, pero rápidamente lo saqué y terminé de echar el resto sobre su colita, luego, nos acostamos un buen rato esperando repetir porque quedaba más de la media del tiempo pactado, conversamos un poco y ella trataba de estimularme con caricias, quería que me lo chupara pero solo lo hacía con condón, pero entre caricias y sus pechos me volvió a levantar los ánimos y continuamos, en esta ocasión no alcancé a terminar, nos quedamos de misionero para cerrar en posición de perrito, pero como tardé mucho y estaba haciendo algo de calor en el hotel, no concretamos la segunda descarga, aunque ella si hizo gemidos como si hubiese llegado, quizás actuado, pero se sintió rico al llegar, luego, pasó a la ducha y yo me quedé en la pieza para lavarme y entregar la habitación, estuvimos casi todo el tiempo, pero sentí cuando la pantalla de su teléfono se encendió y ahí entendí que había terminado el tiempo.