SrGrey
REGISTRADO
- Teléfono Celular
- 3243410661
Teléfono Celular 3243410661
--- Atributos Personales
1) Nombre de la Escort: ANTONELLA
2) Estilo de Trabajo: (independiente)
3) Edad: unos 35 años tal vez, yo le pongo en un rango de entre 30 a 35 mas no creo que tenga
4) Color de Piel: (canela)
5) Estatura: por ahí 1.60 creo
6) Cara: Linda para verse mayor no se le ven arrugas, se ve que se cuida y es muy natural no le note casi maquillaje en la cara
7) Senos: (medianos no operados)
8) Cola: culo grande y bien marcado
--- Otros Detalles
9) Aseo personal: excelente y muy estricto
10) Calidad del Oral: Es su especialidad
11) Tarifa: hora MEDIA $90.000 , HORA $130.000
12) Lugar del Encuentro: Apartamento
13) ¿Es como las Fotos?: sí, resalto que en algunas fotos se ve mas morena y en otros mas blanquita yo dejo en claro que una mujer blanquita que se ha bronceado y tiene un tono como canela
14) Calificación Final del Servicio: 9.5
15) Teléfono y/o Enlace Web del Anuncio: 3243410661
16) Comentario General:
Bueno, la historia comienza un día en el que quería comerme algo bueno, ya que hacía rato en Mileróticos no había nada chimba para comerse. Decidí entrar al catálogo y allí vi que estaba esta mujer disponible. En las fotos la vi rica y cumpliendo algunos de mis estándares para comerme una escort. Lo único que no me convencía era la nacionalidad, pues tengo muy malas referencias de las venezolanas. Pero bueno, dejando de lado eso, decidí darle una oportunidad.
Le escribí; el trato por texto fue muy amable y no demoró en responder. Mandó las tarifas, nada del otro mundo. Da los tres platos y uno que otro adicional.
Quedamos esa misma noche. Le escribí 30 minutos antes para que estuviera lista; así mismo aproveché para acicalarme y tener ese encuentro bien confortable. Al llegar esperé cinco minutos para que me abriera la puerta del edificio y, mientras subía, me iba enviando unas fotos para que viera lo que me iba a comer mientras llegaba al apartamento.
En eso llego todo paralo allá por la fotos que me había enviado, toco la puerta y, al abrir y entrar, me recibe en la sala con una lencería negra y unos tacones altos. Ella es bajita y con esos tacos se veía bien perrota. Además, la lencería le hacía contraste porque se le veía un señor culo y una piel suave. Pa' qué, pero esa presentación: 10/10.
Ahora bien, en la sala también estaba una amiga de ella, una mona con un cuerpo que se veía también delicioso, pero no sabía si ella también jalaba a darlo o si solo estaba allí por otro motivo. Sin embargo, fijé la mirada en mi objetivo ya pactado y entré a la habitación.
Bueno, muchachos, aquí voy a hacer un comentario sobre ella y el aseo. Tanto el aseo del cuarto como el de ella fueron impecables. Yo ya me había bañado; sin embargo, me pegué otro bañito por el calor que estaba haciendo.
Al volver a la habitación olía muy rico. Me senté y comenzó a hacerme un juego previo. Comencé a tocarla y a chuparle esas teticas. Ella, con esa voz venezolana suave, me decía cosas que lograron excitarme rápido. En eso se dio cuenta que el rifle estaba apuntándola, me empujó a la cama y comenzó a mamarlo de lo lindo.
Me ofreció al natural, pero le dije que no, pues no me gusta hacer nada al natural. Sin embargo, yo pensé que en cualquier momento salía volando el condón de las succionadas que le pegaba. Un punto muy a favor: la mamada que me hizo fue una chimba y muy relajante ahora si así fue con el condón como seria al natural.
Yo ya, metiéndole mano a todo, estaba que no aguantaba. Ella se dio cuenta, me dijo que me sentara en la cama y, en eso, se giró dándome la espalda y se lo metió despacio, yo apenas sentía como se deslizaba por ahí. Comenzamos suave a disfrutarlo y luego me pidió que le diera duro.
En eso la cojo ahí, en la orilla de la cama, sentado, hasta que antes de venirme le digo que cambiemos de posición. Viene en misionero y ella, de generosa, me abre esas piernas y me pide que le dé duro. No paraba de decir que era mi puta, con unos gemidos que llegaban a la punta de mi chimbo como un receptor de señal.
En esas me vengo. Paramos, hablamos un rato. De ahí me contó un poco su historia y vi que tenía un kit de limpieza: alcohol, pañitos, cremas, entre otras cosas. Le pregunté por qué tanta cosa y me explicó que era porque ella se cuidaba mucho, que era exigente con el tema de la higiene y que, si yo no me hubiera bañado, me habría echado alcohol y pañitos. Pero, como yo ya iba bañado y además me pegué otro baño allá, no hizo tanto uso de ese kit. Ya para limpiarme el semen sí usó unos pañitos y lo dejó bien limpio.
De ahí comenzamos a acariciarnos otra vez hasta ponernos calientes. De ahí otra mamada, me excitó tanto que la pongo en cuatro dejando a la vista dos hermosas montañas de nalgas y en el centro un señor chocho exquisito y un Anastasio muy tentativo, ella toda sumisa a que yo le diera duro, con alma, vida y corazón.
De ahí doy que doy. Ella me pide el favor de que le meta el dedo en el culo y, mientras lo hacía, apretaba tanto el culo como el chocho gimiendo duro y diciendo cosas muy ricas que me mantenían con la aguja levantada. Yo miro de reojo ese chocho tan delicioso, todo en orden y bien presentado, y no soy capaz de contenerme, mandándole ese chorro a presión.
De ahí paramos, me bañé, hablamos un rato. Me dijo que tenía una hermana que también se dedicaba a eso, pero no me llamó la atención. Le pregunté por la de la sala del inicio y me dijo que ella hacía tríos, pero que yo no había avisado.
En resumen: una mujer con un aseo impecable, un genio muy amable. No hice nada al natural ni di besos; vuelvo y digo, no me gusta. La vieja culea rico, sabe hacer lo que hace, tiene cancha en esto y sabe cómo excitarlo a uno en cuestión de segundos. Usa lo que tiene para lo que es. Muy rico todo: su cuerpo, el trato, los gemidos, las cerradas de vagina y ese culito que la próxima vez se lo voy a mandar por ahí.
Los que ya la cataron no me dejan mentir en cómo es con ella.
9.5, porque nada es perfecto. Faltó ofrecerme el trío con la mona al inicio. Más sin embargo, si lees esto, la buena para ti, Antonella. Espero probar ese Anastasio tuyo pronto. Qué culo tan limpio y apretadito; me dejó con las ganas de metérselo por ahí.
--- Atributos Personales
1) Nombre de la Escort: ANTONELLA
2) Estilo de Trabajo: (independiente)
3) Edad: unos 35 años tal vez, yo le pongo en un rango de entre 30 a 35 mas no creo que tenga
4) Color de Piel: (canela)
5) Estatura: por ahí 1.60 creo
6) Cara: Linda para verse mayor no se le ven arrugas, se ve que se cuida y es muy natural no le note casi maquillaje en la cara
7) Senos: (medianos no operados)
8) Cola: culo grande y bien marcado
--- Otros Detalles
9) Aseo personal: excelente y muy estricto
10) Calidad del Oral: Es su especialidad
11) Tarifa: hora MEDIA $90.000 , HORA $130.000
12) Lugar del Encuentro: Apartamento
13) ¿Es como las Fotos?: sí, resalto que en algunas fotos se ve mas morena y en otros mas blanquita yo dejo en claro que una mujer blanquita que se ha bronceado y tiene un tono como canela
14) Calificación Final del Servicio: 9.5
15) Teléfono y/o Enlace Web del Anuncio: 3243410661
16) Comentario General:
Bueno, la historia comienza un día en el que quería comerme algo bueno, ya que hacía rato en Mileróticos no había nada chimba para comerse. Decidí entrar al catálogo y allí vi que estaba esta mujer disponible. En las fotos la vi rica y cumpliendo algunos de mis estándares para comerme una escort. Lo único que no me convencía era la nacionalidad, pues tengo muy malas referencias de las venezolanas. Pero bueno, dejando de lado eso, decidí darle una oportunidad.
Le escribí; el trato por texto fue muy amable y no demoró en responder. Mandó las tarifas, nada del otro mundo. Da los tres platos y uno que otro adicional.
Quedamos esa misma noche. Le escribí 30 minutos antes para que estuviera lista; así mismo aproveché para acicalarme y tener ese encuentro bien confortable. Al llegar esperé cinco minutos para que me abriera la puerta del edificio y, mientras subía, me iba enviando unas fotos para que viera lo que me iba a comer mientras llegaba al apartamento.
En eso llego todo paralo allá por la fotos que me había enviado, toco la puerta y, al abrir y entrar, me recibe en la sala con una lencería negra y unos tacones altos. Ella es bajita y con esos tacos se veía bien perrota. Además, la lencería le hacía contraste porque se le veía un señor culo y una piel suave. Pa' qué, pero esa presentación: 10/10.
Ahora bien, en la sala también estaba una amiga de ella, una mona con un cuerpo que se veía también delicioso, pero no sabía si ella también jalaba a darlo o si solo estaba allí por otro motivo. Sin embargo, fijé la mirada en mi objetivo ya pactado y entré a la habitación.
Bueno, muchachos, aquí voy a hacer un comentario sobre ella y el aseo. Tanto el aseo del cuarto como el de ella fueron impecables. Yo ya me había bañado; sin embargo, me pegué otro bañito por el calor que estaba haciendo.
Al volver a la habitación olía muy rico. Me senté y comenzó a hacerme un juego previo. Comencé a tocarla y a chuparle esas teticas. Ella, con esa voz venezolana suave, me decía cosas que lograron excitarme rápido. En eso se dio cuenta que el rifle estaba apuntándola, me empujó a la cama y comenzó a mamarlo de lo lindo.
Me ofreció al natural, pero le dije que no, pues no me gusta hacer nada al natural. Sin embargo, yo pensé que en cualquier momento salía volando el condón de las succionadas que le pegaba. Un punto muy a favor: la mamada que me hizo fue una chimba y muy relajante ahora si así fue con el condón como seria al natural.
Yo ya, metiéndole mano a todo, estaba que no aguantaba. Ella se dio cuenta, me dijo que me sentara en la cama y, en eso, se giró dándome la espalda y se lo metió despacio, yo apenas sentía como se deslizaba por ahí. Comenzamos suave a disfrutarlo y luego me pidió que le diera duro.
En eso la cojo ahí, en la orilla de la cama, sentado, hasta que antes de venirme le digo que cambiemos de posición. Viene en misionero y ella, de generosa, me abre esas piernas y me pide que le dé duro. No paraba de decir que era mi puta, con unos gemidos que llegaban a la punta de mi chimbo como un receptor de señal.
En esas me vengo. Paramos, hablamos un rato. De ahí me contó un poco su historia y vi que tenía un kit de limpieza: alcohol, pañitos, cremas, entre otras cosas. Le pregunté por qué tanta cosa y me explicó que era porque ella se cuidaba mucho, que era exigente con el tema de la higiene y que, si yo no me hubiera bañado, me habría echado alcohol y pañitos. Pero, como yo ya iba bañado y además me pegué otro baño allá, no hizo tanto uso de ese kit. Ya para limpiarme el semen sí usó unos pañitos y lo dejó bien limpio.
De ahí comenzamos a acariciarnos otra vez hasta ponernos calientes. De ahí otra mamada, me excitó tanto que la pongo en cuatro dejando a la vista dos hermosas montañas de nalgas y en el centro un señor chocho exquisito y un Anastasio muy tentativo, ella toda sumisa a que yo le diera duro, con alma, vida y corazón.
De ahí doy que doy. Ella me pide el favor de que le meta el dedo en el culo y, mientras lo hacía, apretaba tanto el culo como el chocho gimiendo duro y diciendo cosas muy ricas que me mantenían con la aguja levantada. Yo miro de reojo ese chocho tan delicioso, todo en orden y bien presentado, y no soy capaz de contenerme, mandándole ese chorro a presión.
De ahí paramos, me bañé, hablamos un rato. Me dijo que tenía una hermana que también se dedicaba a eso, pero no me llamó la atención. Le pregunté por la de la sala del inicio y me dijo que ella hacía tríos, pero que yo no había avisado.
En resumen: una mujer con un aseo impecable, un genio muy amable. No hice nada al natural ni di besos; vuelvo y digo, no me gusta. La vieja culea rico, sabe hacer lo que hace, tiene cancha en esto y sabe cómo excitarlo a uno en cuestión de segundos. Usa lo que tiene para lo que es. Muy rico todo: su cuerpo, el trato, los gemidos, las cerradas de vagina y ese culito que la próxima vez se lo voy a mandar por ahí.
Los que ya la cataron no me dejan mentir en cómo es con ella.
9.5, porque nada es perfecto. Faltó ofrecerme el trío con la mona al inicio. Más sin embargo, si lees esto, la buena para ti, Antonella. Espero probar ese Anastasio tuyo pronto. Qué culo tan limpio y apretadito; me dejó con las ganas de metérselo por ahí.