carlosmario2613
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Hay días en los que uno sale del trabajo pensando en llegar derecho a la casa... y hay otros en los que el diablo pone una curva en el camino.
Ese día iba rumbo a coger el bus cuando pasé por un estadero. Afuera había varias muchachas conversando y una, desde una esquina, me hizo la clásica mirada de "¿quiubo pues mor?". Yo ya venía con la cabeza en otro lado, así que pregunté el precio, cuadramos rápido y terminamos entrando a un motel.
No sé si a ustedes les pasa, pero por más experiencia que uno tenga, siempre existe ese primer minuto de nervios. Mientras caminábamos iba pendiente de todo: que no me viera un conocido, que no saliera un vecino, que no apareciera el compañero más chismoso del trabajo.
Entramos al cuarto y, cuando llegó el momento de quitarme el pantalón, la muchacha se quedó mirando fijo mi pelvis. Y vio un tatuaje y me preguntó:
—¿Y ese nombre? ¿Quién es?
a lo que yo respondí, el nombre de Una amiga.
Me miró con cara de "a mí no me metas ese cuento".
—¿Qué clase de amiga amerita un tatuaje ahí? Exclamó...
Le expliqué que había fallecido y que había decidido recordarla de esa manera. Ella soltó una risa y dijo:
—Eso era para el brazo o el pecho... no ahí. Me decía mientras chupaba
Pero el interrogatorio apenas comenzaba.
—¿Era tu esposa? ¿Tuvieron hijos?
Parecía más detective que acompañante. Yo ya no sabía si estaba en un motel o rindiendo declaración en la Fiscalía. Al final le dije entre risas que dejara el tema, que chupara y poco a poco la conversación cambió.
Lo curioso fue que, al principio, ambos estábamos igual de nerviosos. Ella me preguntó si era mi primera vez pagando por un servicio. Le respondí que no, pero que siempre me daba ese cosquilleo de pensar que alguien me reconociera o que las cosas salieran mal. Me dijo que era normal y confesó que llevaba muy poco tiempo en ese trabajo porque había llegado recientemente desde Venezuela buscando cómo salir adelante.
Nunca volví a verla.
Lo que sí me quedó fue una reflexión: los tatuajes cuentan historias... pero a veces también dañan el ambiente. Desde entonces me ha pasado de todo. He visto tatuajes de diablos en la cuca, retratos que incomodan mientras tienes a la SS en 4 y nombres de parejas, frases de "solo tuya", vírgenes, Jesucristo y hasta diseños tan llamativos que uno termina más distraído intentando entender la historia detrás del tatuaje que concentrado en el momento. Y aveces son temas en el entre tiempo jeje
Por eso les dejo la pregunta a los veteranos del foro: ¿cuál ha sido el tatuaje más extraño, más incómodo o más inolvidable que les ha tocado ver? Porque estoy convencido de que cada tatuaje tiene una historia... aunque algunas aparecen en el lugar menos esperado.
Ese día iba rumbo a coger el bus cuando pasé por un estadero. Afuera había varias muchachas conversando y una, desde una esquina, me hizo la clásica mirada de "¿quiubo pues mor?". Yo ya venía con la cabeza en otro lado, así que pregunté el precio, cuadramos rápido y terminamos entrando a un motel.
No sé si a ustedes les pasa, pero por más experiencia que uno tenga, siempre existe ese primer minuto de nervios. Mientras caminábamos iba pendiente de todo: que no me viera un conocido, que no saliera un vecino, que no apareciera el compañero más chismoso del trabajo.
Entramos al cuarto y, cuando llegó el momento de quitarme el pantalón, la muchacha se quedó mirando fijo mi pelvis. Y vio un tatuaje y me preguntó:
—¿Y ese nombre? ¿Quién es?
a lo que yo respondí, el nombre de Una amiga.
Me miró con cara de "a mí no me metas ese cuento".
—¿Qué clase de amiga amerita un tatuaje ahí? Exclamó...
Le expliqué que había fallecido y que había decidido recordarla de esa manera. Ella soltó una risa y dijo:
—Eso era para el brazo o el pecho... no ahí. Me decía mientras chupaba
Pero el interrogatorio apenas comenzaba.
—¿Era tu esposa? ¿Tuvieron hijos?
Parecía más detective que acompañante. Yo ya no sabía si estaba en un motel o rindiendo declaración en la Fiscalía. Al final le dije entre risas que dejara el tema, que chupara y poco a poco la conversación cambió.
Lo curioso fue que, al principio, ambos estábamos igual de nerviosos. Ella me preguntó si era mi primera vez pagando por un servicio. Le respondí que no, pero que siempre me daba ese cosquilleo de pensar que alguien me reconociera o que las cosas salieran mal. Me dijo que era normal y confesó que llevaba muy poco tiempo en ese trabajo porque había llegado recientemente desde Venezuela buscando cómo salir adelante.
Nunca volví a verla.
Lo que sí me quedó fue una reflexión: los tatuajes cuentan historias... pero a veces también dañan el ambiente. Desde entonces me ha pasado de todo. He visto tatuajes de diablos en la cuca, retratos que incomodan mientras tienes a la SS en 4 y nombres de parejas, frases de "solo tuya", vírgenes, Jesucristo y hasta diseños tan llamativos que uno termina más distraído intentando entender la historia detrás del tatuaje que concentrado en el momento. Y aveces son temas en el entre tiempo jeje
Por eso les dejo la pregunta a los veteranos del foro: ¿cuál ha sido el tatuaje más extraño, más incómodo o más inolvidable que les ha tocado ver? Porque estoy convencido de que cada tatuaje tiene una historia... aunque algunas aparecen en el lugar menos esperado.